Exposición “La Recuperación De La Memoria Social Una Urgencia Presente”. En conmemoración del vigésimo aniversario de la muerte del Expresidente Virgilio Barco, Académico Honorario de la Academia Colombiana de Historia. 1997 mayo 20 2017

Discurso de instalación en la Academia Colombiana de Historia
del I Congreso de Academias Departamentales de Historia.
Por el Excmo. Señor Presidente de la República Doctor Virgilio Barco. 5 de agosto de 1988.

 

Señoras y Señores:

El conocimiento del pasado y de la tradición de un pueblo es un elemento esencial de la nacionalidad. Las Academias Departamentales de Historia están llamadas a cumplir una función de gran alcance en su estudio, análisis y difusión, así como en la conservación del patrimonio cultural y de otros elementos que constituyen nuestra identidad nacional. Considero, por ello, que este primer encuentro de Academias de Historia, del cual deben salir conclusiones concretas sobre la coordinación de labores para el cumplimiento de sus importantes objetivos, tiene una gran significación para el país.


En el momento de su creación, en la primera mitad del siglo veinte, la Academia Colombiana de Historia recibió múltiples responsabilidades como cuerpo consultivo del Gobierno. Con el transcurrir de los años, diferentes entidades descentralizadas fueron asumiendo algunas de sus funciones, como las relacionadas con la conservación y protección del Patrimonio Histórico Nacional.


Sin embargo, la Academia continúa laborando en forma muy activa en las comisiones que tienen bajo su responsabilidad la celebración de los festejos patrios, y participando en el Consejo de Monumentos Nacionales. Preside actualmente la Comisión del Quinto Centenario del descubrimiento de América. Además, eminentes académicos se encuentran vinculados a altos cargos en centros universitarios oficiales.


Qué lejanos estamos de la época de los centenaristas, cuando la Academia Colombiana editaba el primer volumen de Historia Nacional bajo el infortunado título de La Patria Boba. Son testimonio de su permanente esfuerzo de renovación ocho décadas de trabajo constante, de edición ininterrumpida del Boletín de Historia y Antigüedades y de sus diversas colecciones.

 

Señores Académicos:
Estoy seguro que el sentimiento nacional que animará este Congreso, que reúne a la Academia Colombiana de Historia, y a sus correspondientes departamentales, producirá numerosas y sabias recomendaciones que nos permitan concertar líneas de acción, de proyección y cobertura nacional.

El país necesita rescatar su conciencia histórica
En estos cuatrocientos cincuenta años de la ciudad capital, la reciente creación de la Academia de Historia de Bogotá seguramente se traducirá en la recuperación y reconstrucción de los procesos de nuestra formación urbana. Y así continuaremos el ciclo de las conmemoraciones de la fundación de las ciudades colombianas. Pero más allá de las celebraciones, el país requiere de un movimiento sostenido para rescatar su conciencia histórica.

Es sorprendente el grado de desinformación del ciudadano común sobre todo aquello que tiene que ver con el desenvolvimiento de la nación colombiana. Los dos festejos patrios, que por mandato de la ley organiza la Academia Colombiana de Historia, no alcanzan a romper la apatía ciudadana. El veinte de julio y el siete de agosto tan sólo se iza el tricolor nacional en algunas residencias y edificios públicos.
Aún más, existe un gran atraso en la producción de textos históricos, infantiles, escolares y universitarios. No son suficientes los esfuerzos que han realizado las empresas editoriales para publicar obras sobre temas históricos, a las cuales tengan acceso todos los colombianos.


Son de gran belleza y valor didáctico, aunque de impacto muy limitado, las series de obras a todo color editadas por el Museo del Oro del Banco de la República sobre los Muiscas, los Sinúes, y los Quimbayas. Pero carecemos de obras similares sobre la Independencia y la República. Los textos escolares y el sistema mismo de enseñanza de la geografía, de la historia, de la cívica que ahora. se conoce como “cátedra de educación para la democracia, la paz y la vida social", no alcanzan la debida profundidad. Estamos por eso avanzando en la revisión del Decreto 1002 de 1984 sobre planes de estudio.


Ya es hora de intensificar a escala nacional, la aproximación orgánica entre la educación, la cultura, la ecología, la historia, la creatividad artística, la información y el desarrollo científico.

Hacia una síntesis de nuestras formaciones históricas regionales
La Historia Extensa producida por la Academia Colombiana marcó un hito en la historiografía nacional. Las colecciones de las academias regionales que se concentran en bocetos biográficos y en describir panoramas de la historia local, se han complementado con ediciones periódicas o conmemorativas. Este es un encomiable esfuerzo, si se tiene en cuenta que los recursos de los cuales disponen algunas de ellas son muy limitados.


Debe destacarse la participación en los estudios históricos nacionales y los aportes editoriales de las universidades y sus programas de historia a nivel de pregrado y postgrado; los centros, fundaciones e investigadores independientes. Se han logrado a escala nacional experiencias de obras conjuntas, tales como manuales, obras panorámicas y repertorios antológicos.


Pero los colombianos interesados en conocer la historia nacional, en sus dimensiones y formaciones regionales, no disponemos aún de trabajos de síntesis terminados. A pesar de los novedosos avances alcanzados en estudios de algunas regiones.
Una múltiple obra editorial que registre la trayectoria histórica de las regiones colombianas, en su contexto nacional e internacional es el mejor regalo que podríamos damos los colombianos en los festejos de 1992.


Esta invitación que me atrevo a hacer tiene por objeto que recapitulemos las grandes etapas de nuestro pasado y tracemos el perfil de nuestro presente. De lo que se trata, es de integrar a la memoria de la Patria la contribución de las regiones a su configuración étnica, política, económica, social y cultural. Así tendríamos pronto los textos que necesitamos, accesibles para todos.

Otro tanto habrá de señalarse sobre los contenidos y la difusión de ideas por los medios sociales de comunicación. Son ellos instrumentos fundamentales para afirmar la identidad cultural, propiciar la integración latinoamericana, fortalecer la democracia, y educar a los ciudadanos.

La formación de un hondo sentido de nacionalidad
La salvaguarda y fortalecimiento de nuestro patrimonio natural, de los sitios y monumentos arqueológicos, de los bienes históricos de la cultura, es una inaplazable responsabilidad del Estado y de todos los miembros de la sociedad.


La recuperación de la memoria social, es una urgencia presente. No podemos revivir los acontecimientos de otros tiempos, pero sí tenemos la posibilidad de interpretar desde el presente los acontecimientos del pasado.


El patrimonio histórico nacional debe ser enriquecido con el trabajo cotidiano de nuestros estudiosos e investigadores y con las obras de nuestros creadores culturales.

Cooperación cultural para la integración latinoamericana
En el marco de las políticas sociales de los Estados modernos comienza a afianzarse la dimensión cultural del desarrollo. Así lo testimonia la reciente declaratoria por Naciones Unidas del “Decenio Mundial de la Cultura”.


En el plano de la cooperación regional tienen hoy la cultura y el patrimonio histórico una función estratégica. Así lo formulamos los Presidentes del Grupo de los Ocho, en el “Compromiso de Acapulco para la Paz, el Desarrollo y la Democracia”:
Conscientes de la importancia del acercamiento cultural y educativo como instrumento que favorecerá la integración regional, nuestros Gobiernos impulsarán en el campo de la cultura acciones que comprendan la preservación y el enriquecimiento del patrimonio histórico y natural, y la utilización de los medios de comunicación social para un mayor conocimiento de los diversos valores de la Región. Igualmente se promoverá una más amplia vinculación y cooperación en materia de creación artística y cultural. Nuestros Gobiernos destinarán a este propósito recursos suficientes...


Las reuniones preparatorias de la próxima convocatoria de los Presidentes que integran el Grupo de los Ocho, vienen explorando propuestas que permitan fomentar entre nuestros países la coproducción y distribución tanto de libros como de programas audiovisuales. Se requiere, sin duda, de una tarea de armonización continental para superar los obstáculos legales, aduaneros y arancelarios que dificultan la circulación de las ideas, los bienes y mensajes culturales.


Se está proponiendo, por ejemplo, el diseño de una “Historia Mínima de América Latina y del Caribe”, como también de una “Biblioteca Latinoamericana y del Caribe”. Están estos proyectos editoriales orientados a que se establezcan los valores que compartimos y realce una recapitulación histórica y un diagnóstico del ser nacional de cada país, constituyéndose, al mismo tiempo, en testimonios perdurables de la unidad latinoamericana, enriquecida por la diversidad de sus partes.

Pero todos los esfuerzos del Grupo de los Ocho no deben dirigirse exclusivamente a la producción, distribución y consumo de bienes y mensajes culturales. Nuestro propósito, en último término, se orienta a estimular la participación ciudadana en la vida cultural latinoamericana.


Debemos revitalizar las fuentes de nuestro patrimonio histórico
Inspirados por los propósitos antes mencionados invito a los Señores Académicos a cooperar con sus luces y esfuerzos conjuntos a revitalizar las fuentes de nuestro patrimonio y a proyectarlo en la conciencia ciudadana. Estamos trabajando para dotar al Archivo Histórico Nacional de Colombia de una sede con todos los recursos técnicos más avanzados y también para establecer un sistema nacional de archivos. Simultáneamente avanzamos en un programa internacional de recuperación de las fuentes diplomáticas y consulares de nuestras relaciones internacionales con Europa y los demás países Americanos que nacieron con nosotros a la vida independiente. Fruto de este trabajo serán los diferentes volúmenes que aparecerán en la Biblioteca Presidencia de la República.


En las sesiones de este Congreso los Señores Académicos tendrán ocasión de conocer de parte del Maestro Germán Arciniegas, el estado de los trabajos de la Comisión Colombiana Preparatoria de la Celebración del Quinto Centenario, de la cual es presidente. Tal comisión fue creada en abril de 1983 por el Gobierno Nacional.


Algunas de las iniciativas asociadas a este trascendental evento se encuentran en desarrollo: la edición de obras de la Flora de Mutis; el Diccionario de Construcción y Régimen; el Atlas Etnolingüístico y Etnográfico de la Subregión Andino Indo-Americana y otras publicaciones de carácter histórico y cultural. Igualmente se está apoyando la instalación del Museo Naval del Caribe.

Señores Delegados:
Corresponde a ustedes, Señores Historiadores, estudiar la personalidad y el perfil de nuestros procesos, con una visión integral de nuestra nacionalidad y con miras a contribuir a la formación del ciudadano común.


Debo invocar en esta ocasión la memoria del eminente colombiano Académico Guillermo Hernández de Alba, el cronista de su ciudad natal, quien antes de entrar a la historia nacional nos legara para esta celebración, las “24 losas” que dan cuenta de la historia de nuestra Plaza Mayor de Bogotá y que él denominara su “Libro de Piedra”. Así coronó su fecunda obra histórica y cultural de dimensiones internacionales. Durante 55 años estuvo a la vanguardia de la Academia Colombiana de Historia y, hasta el último momento, dedicó su incomparable labor a enaltecer la dimensión real de nuestro pasado.

Al declarar instalado este “Primer Congreso de Academias Departamentales de Historia”, convocado en homenaje a la Ciudad de Bogotá, debo felicitar a la ilustre Academia Colombiana de Historia por esta iniciativa.


En un momento en el cual se discuten diferentes propuestas dirigidas a hacer participativa nuestra democracia, la responsabilidad de formar ciudadanos activos y conscientes de sus obligaciones políticas se hace aún más exigente. Estoy seguro de que las deliberaciones de este Congreso Nacional de Academias y las propuestas que de él surjan, contribuirán a asumir cabalmente esta responsabilidad.

 

INAUGURACIÓN
En sesión pública de la Academia Colombiana de Historia del, 23 de mayo de 2017, la Academia concedió la membrecía póstuma de Académico Honorario al Señor Expresidente Virgilio Barco. El Presidente Eduardo Durán Gómez hizo entrega del diploma y las insignias a su hija Diana, en representación de la familia Barco Isakson y se dio apertura a la exposición conmemorativa que ofrece una mirada a la trayectoria pública del Ingeniero Virgilio Barco y su contribución como Ministro de Obras Públicas del gobierno de Alberto Lleras, Alcalde de Bogotá en el mandato de Carlos Lleras Restrepo y como Presidente de Colombia (1986-1990) a la recuperación, conservación y puesta en valor del patrimonio histórico monumental y archivístico de Colombia y a los vínculos del Expresidente Barco con la Academia Colombiana de Historia.

 

RECONOCIMIENTOS
A quienes han hecho posible esta Exposición conmemorativa del 20° aniversario de
la muerte del Señor Expresidente Virgilio Barco Vargas “La recuperación de la memoria social una urgencia del presente” :

  • FAMILIA BARCO ISAKSON. ARCHIVO PRIVADO Y BIBLIOTECA VIRGILIO BARCO VARGAS.
  • DOÑA EDELMIRA BARCO VARGAS.
  • DON ALBERTO BARCO VARGAS.
  • DOÑA MARGARITA VARGAS DE VALENCIA.
  • MUSEO NACIONAL. MINISTERIO DE CULTURA DE COLOMBIA.
  • ARCHIVO HISTÓRICO DE EL TIEMPO. DANILO PIZARRO, DIRECTOR.
  • ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. BIBLIOTECA.
  • DIRECCIÓN PARTIDO LIBERAL COLOMBIANO.
  • BIBLIOTECA EDUARDO SANTOS. ACADEMIA COLOMBIANA DE HISTORIA.
  • SOCIEDAD COLOMBIANA DE INGENIEROS.
  • CURADURÍA, INVESTIGACIÓN Y REDACCIÓN DE TEXTOS
    Roger Pita, Luis Horacio López y Rodrigo Llano.
    Mesa Directiva de la Academia Colombiana de Historia
  • DIGITALIZACIÓN DE IMÁGENES, DISEÑO Y MONTAJE
    Juan Luis Andrés López Villa
  • REPRODUCCIÓN DE OBRAS Y REPORTERÍA GRÁFICA
    Enrique Mendoza
  • APOYO LOGÍSTICO
    Personal Academia Colombiana de Historia